¿Dosis adicional o dosis de refuerzo?
Las vacunas candidatas contra la COVID-19 siguen funcionando bien para prevenir enfermedades graves y muertes. Las vacunas funcionan incluso contra la variante delta. Esta mutación del coronavirus se propaga más fácilmente y puede causar una enfermedad más grave que las formas anteriores.
Sin embargo, datos clínicos recientes muestran que algunas personas pueden necesitar una vacuna de refuerzo o una dosis adicional, pero ¿que son las dosis de refuerzo o dosis adicionales?
La dosis adicional de una vacuna deber ser diferenciada de la dosis de refuerzo (booster, en inglés) por lo que se conviene en las siguientes definiciones operacionales:
Dosis
adicional: administración de una dosis adicional
luego como parte del esquema primario, cuando la respuesta inmune
inicial es probablemente insuficiente. Otras vacunas con esquema primario de 3
dosis son, por ejemplo, la vacuna quíntuple y la vacuna contra la polio.
Dosis de refuerzo (o booster): administración de una dosis de vacuna luego de un esquema primario con respuesta inmunológica inicial suficiente, teniendo en cuenta la posible disminución de la respuesta en el tiempo. Se aplica periódicamente con un intervalo que no suele ser menor a los 6 meses. Otras vacunas con refuerzo son, por ejemplo, la triple viral y la doble bacteriana.
Las condiciones para recibir una dosis adicional o una dosis de refuerzo dependen de múltiples variables como: la situación epidemiológica, la efectividad y respuesta inmunológica de las vacunas, la inmunosenescencia propria de las personas de la tercera edad, la relación entre mortalidad, entro otros.
Se recomienda una dosis adicional a ciertos grupos de personas con el sistema inmunológico debilitado. Los datos muestran que estos grupos de personas corren más riesgo de padecer enfermedades graves a largo plazo a causa de la COVID-19. Debe recibir la misma vacuna para las 3 dosis. Debe recibir la tercera dosis al menos 28 días después de la segunda dosis. Estas son las personas que pueden beneficiarse de una tercera dosis para aumentar la protección contra la COVID-19 [1]:
- Actualmente recibe tratamiento para tumores o cáncer de la sangre
- Tiene el VIH en estado avanzado (lo que significa que tiene un recuento bajo de células CD4) o tiene el VIH y no está en tratamiento en este momento
- Ha recibido un trasplante de órganos y toma medicamentos para suprimir el sistema inmunitario
- Ha recibido un trasplante de células madre en los últimos 2 años o está tomando medicamentos para suprimir el sistema inmunológico después del trasplante
- Le han diagnosticado una inmunodeficiencia primaria de moderada a grave (como el síndrome de DiGeorge o Wiskott-Aldrich)
- Está tomando actualmente dosis altas de corticosteroides u otros medicamentos que pueden suprimir su sistema inmunitario
Los requisitos necesarios para recibir la vacuna de refuerzo (o booster) son:
- Tiene al menos 65 años
- Tiene al menos 18 años y vive en un centro de cuidados de larga duración
- Tiene al menos 18 años y padece una enfermedad subyacente
- Tienes al menos 18 años y trabajas o vives en un entorno de alto riesgo
Las vacunas de refuerzo son elegibles por lo menos 6 meses después la segunda dosis del esquema primario. En el caso de vacunas de una sola dosis (e.g. Jcovden), la vacuna de refuerzo es elegible después de 2 meses [1].
A nivel mundial, existe un debate sobre la necesidad de la dosis de refuerzo (o booster) para población en general. Hasta la fecha, no se ha establecido un correlato inmunológico de protección ni un correlato inmunológico de la duración de la protección. Algunos estudios sugieren una correlación entre la eficacia de diferentes vacunas contra la enfermedad sintomática y los títulos medios de anticuerpos neutralizantes (NAbs) inducidos por esas vacunas [2], pero no está claro si la disminución de los títulos con el tiempo desde la vacunación es indicativa de una disminución de la eficacia de la vacuna, especialmente contra las variantes de preocupación (VOC, por sus siglas en inglés). Si bien los datos sobre la inmunogenicidad de algunas vacunas sugieren que los anticuerpos persisten durante al menos 6 meses [3], se ha informado de la disminución de los NAbs [4]. Aunque puede haber una pérdida de protección contra infecciones por el SARS-CoV-2, es probable que la protección contra enfermedades graves se mantenga en gran medida debido a la inmunidad mediada por células [2].
En el contexto de las limitaciones actuales en el suministro de vacunas a nivel mundial, la administración de la dosis de refuerzo exacerbará las desigualdades al aumentar la demanda y consumir un suministro escaso, mientras que poblaciones prioritarias en algunos países o entornos subnacionales aún no han recibido la vacunación primaria.
En resumen, todavía no hay evidencia científica clara y contundente para aplicar una dosis de refuerzo a toda la población, pero eventualmente se administrará a como sucede con otras vacunas.
Referencias
[1] https://www.va.gov/health-care/covid-19-vaccine-esp/booster-shots-and-additional-doses-esp/
[2] Khoury, D.S., Cromer, D., Reynaldi, A., Schlub, T.E., Wheatley, A.K., Juno, J. A., ... & Davenport, M.P. (2021). Neutralizing antibody levels are highly predictive of immune protection from symptomatic SARS-CoV-2 infection. Nature Medicine, 27, 1205-1211. doi: 10.1038/s41591-021-01377-8
[3] Emary, K.R., Golubchik, T., Aley, P.K., Ariani, C.V., Angus, B., Bibi, S., ... & Oxford COVID-19 Vaccine Trial Group. (2021). Efficacy of ChAdOx1 nCoV-19 (AZD1222) vaccine against SARS-CoV-2 variant of concern 202012/01 (B. 1.1. 7): an exploratory analysis of a randomised controlled trial. The Lancet, 397(10282), 1351-1362. doi: 10.1016/S0140-6736(21)00628-0
[4] Widge, A.T., Rouphael, N.G., Jackson, L.A., Anderson, E.J., Roberts, P.C., Makhene, M., ... & Beigel, J.H. (2021). Durability of responses after SARS-CoV-2 mRNA-1273 vaccination. New England Journal of Medicine, 384(1), 80-82. doi: 10.1056/NEJMc2032195
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