Hepatitis Infantil de Origen Desconocido
El 5 de abril
de 2022, el Punto Focal Nacional (NFP, por sus siglas en inglés) para el
Reglamento Sanitario Internacional (IHR, por sus siglas en inglés) del Reino
Unido notificó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) 10 casos de
hepatitis aguda grave de etiología desconocida en niños pequeños previamente
sanos (rango de edad: 11 meses a cinco años) en el centro de Escocia. De estos
10 casos, nueve comenzaron los síntomas en marzo de 2022, mientras que un caso
comenzó en enero de 2022. Los síntomas incluyeron ictericia, diarrea, vómitos y
dolor abdominal. Los 10 casos fueron detectados cuando estaban hospitalizados.
Al 8 de abril de 2022, investigaciones adicionales en todo el Reino Unido han identificado un total de 74 casos (incluidos los 10 casos) que cumplen con la definición de caso. El síndrome clínico en los casos identificados es de hepatitis aguda con enzimas hepáticas marcadamente elevadas, a menudo con ictericia, a veces precedida de síntomas gastrointestinales, en niños principalmente hasta los 10 años. Algunos casos han requerido traslado a unidades especializadas en hígado infantil y seis niños han sido sometidos a trasplante de hígado. Hasta el 11 de abril, no se ha informado ninguna muerte entre estos casos y se ha detectado un caso relacionado epidemiológicamente.
Las pruebas de
laboratorio han excluido los virus de la hepatitis tipo A, B, C y E (y D cuando
corresponda) en estos casos, mientras que se han detectado síndrome
respiratorio agudo severo coronavirus tipo 2 (SARS-CoV-2) y/o adenovirus en
varios casos. El Reino Unido ha observado recientemente un aumento en la
actividad de los adenovirus, que circulan junto con el SARS-CoV-2, aunque el
papel de estos virus en la patogénesis (mecanismo por el cual se desarrolla la
enfermedad) aún no está claro. No se han identificado otros factores de riesgo
epidemiológicos hasta la fecha, incluidos los viajes internacionales recientes.
En general, la etiología de los casos actuales de hepatitis todavía se
considera desconocida y sigue bajo investigación activa. Se están realizando
pruebas de laboratorio para infecciones adicionales, productos químicos y
toxinas para los casos identificados.
Tras la
notificación del Reino Unido, se han informado menos de cinco casos
(confirmados o posibles) en Irlanda, y se están realizando más investigaciones
al respecto. Además, se han notificado tres casos confirmados de hepatitis
aguda de etiología desconocida en niños (rango de edad de 22 meses a 13 años)
en España. Las autoridades nacionales están investigando actualmente estos
casos [1].
Se han
informado casos adicionales en niños en Dinamarca, Irlanda, los Países Bajos y
España. Además, se han reportado nueve casos de hepatitis aguda entre niños de
1 a 6 años en el estado de Alabama en los Estados Unidos que también dieron
positivo por adenovirus. Las hipótesis iniciales del equipo de incidentes en el
Reino Unido sobre el origen etiológico de los casos se centraron en un agente
infeccioso o una posible exposición tóxica. No se identificó ningún vínculo con
la vacuna COVID-19 y la información detallada recopilada a través de un
cuestionario a los casos sobre alimentos, bebidas y hábitos personales no
identificó ninguna exposición común [2]
Chile ya ha
reportado que existen casos sospechosos en algunos hospitales del país. Por
ejemplo, en el Hospital San Borja se atendieron a dos (2) pacientes ya con
hepatitis grave a los cuales se les hicieron los estudios para detectar el
virus que genera la hepatitis (A, B, C, E, D) y los resultados fueron negativos [3].
Un anuncio del Ministerio de Salud de Israel de que 12 niños menores de cinco años habían sido diagnosticados con hepatitis aguda de etiología desconocida, pero la mayoría de los casos, que requirieron que dos niños pequeños se sometieran a trasplantes de lóbulos de hígado donados por sus padres, ocurrieron hace un año. En siete casos, la hepatitis ocurrió alrededor de 3.5 meses después de la infección por la COVID-19 [4].
¿Qué hipótesis
se barajan?
La hipótesis que parece de momento más probable para algunos investigadores es la de una infección por adenovirus (i.e., adenovirus 41F). La mayoría de los casos han dado positivo para estos virus, que normalmente causan diarrea, vómitos y síntomas parecidos al catarro [5, 6]. No se sabe que el patrón de hepatitis aguda sea típico de la infección por adenovirus en niños inmunocompetentes, aunque es posible que no se realicen pruebas de adenovirus de forma rutinaria. Tampoco podemos descartar que la causa sea un virus aún no identificado.
En el Reino Unido, se observó que los niveles de ADN de adenovirus en muestras de sangre/suero eran aproximadamente 12 veces más altos en los que habían recibido un trasplante de hígado frente a los que no recibieron un trasplante de hígado, aunque el momento de las muestras es variable con respecto al inicio y el deterioro [10].
¿Esta hepatitis de etiología desconocida es una complicación por la COVID-19? Es posible, pero no lo podemos confirmar por el momento. Lo que si podemos decir es que el SARS-CoV-1 generó lesiones hepáticas en pacientes infectados y probablemente fue por una fuerte repuesta inflamatoria sistémica en los pacientes [7].
Además, un estudio reciente ha reportado casos de hepatitis severa como una complicación de la COVID-19. En este estudio, se reporta una serie de casos de 4 niños previamente sanos que presentaron hepatitis significativa como manifestación primaria de la infección por la COVID-19. Dos de estos pacientes cumplían criterios de insuficiencia hepática aguda. Ninguno de los pacientes presentó síntomas respiratorios. Se encontró que un paciente tenía microangiopáticas y fue tratado exitosamente con eculizumab. Este caso está en línea con los datos post-mortem de adultos de casos más graves de disfunción hepática secundaria por la infección de la COVID-19. La función hepática debe evaluarse en casos de la COVID-19 grave y la infección por SARS-CoV-2 debe considerarse como una causa de hepatitis aguda grave incluso en pacientes sin síntomas respiratorios u otros síntomas sistémicos significativos [8].
De acuerdo con la UKHSA, la hepatitis aguda no es una característica común de la infección por SARS-CoV-2 en niños [10], pero se necesita una mejor vigilancia clínica para descartar esto.
¿Esta hepatitis de etiología desconocida es una complicación por las vacunas contra la COVID-19? Creo que podemos decir que hasta ahora no, no es [9]. Puedo pensar en algunos argumentos en contra de vacunar a los niños, pero este no parece ser uno de ellos.
¿Adónde irá? Podría simplemente desaparecer y no volver a saberse de ella o podría convertirse en más casos. De momento, todos estos casos están en investigación. Como siempre, no debe cundir el pánico y hay que actuar siguiendo las recomendaciones sanitarias.
Referencias
[2] https://www.ecdc.europa.eu/en/news-events/update-hepatitis-unknown-origin-children
[5] https://www.medscape.com/viewarticle/972272
[6] https://www.cdc.gov/media/releases/2022/s0421-hepatitis-alert.html
[7] Duan, Z.P., Chen, Y., Zhang, J., Zhao, J., Lang, Z.W., Meng, F.K., & Bao, X.L. (2003). Clinical characteristics and mechanism of liver injury in patients with severe acute respiratory syndrome. Chinese Journal of Hepatology, 11(8), 493-496.
[8] Antala, S., Diamond, T., Kociolek, L.K., Shah, A.A., & Chapin, C.A. (2022). Severe Hepatitis in Pediatric COVID-19. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition. doi: 10.1097/MPG.0000000000003404

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