Riesgos Potenciales de las Vacunas ARNm

El riesgo a medio y/o largo plazo de las vacunas candidatas de ARN mensajero en cuanto a la reducción de la fertilidad, eventual modificación genética y aceleración de los casos de cáncer no fue, ni está siendo, estudiado por las grandes compañías farmacéuticas.



El núcleo de la célula es como una biblioteca de recetas de cocina, para producir proteínas. Los libros de recetas son los genes que están en los cromosomas. Pero la cocina y los cocineros (proteínas, ARN y los ribosomas) están en su mayoría fuera del núcleo.


Se necesita un chico que fotocopie las recetas del ADN y trabaje de mensajero, para llevarlas fuera del núcleo y entregárselas a los cocineros. Ese chico es el ARN mensajero (ARNm).

 

El ARNm es una molécula muy inestable. Es casi como una señal de radio. Desaparece al poco tiempo de cumplir su misión y entregar el mensaje a unos pocos cocineros (proteínas y ribosomas). Se estima que entrega su mensaje como mucho unas 50 veces.

 

La mayoría de las vacunas candidatas contra la COVID-19 incorporan la receta de la proteína de la espícula del SARS-CoV-2 en forma de ARNm. El objetivo es que nuestros propios ribosomas lean ese ARNm y produzcan la proteína de la espícula dentro de las células del deltoides (el músculo del hombro).

 

Una vez producida esa proteína extraña, muy tóxica para el ser humano, generamos anticuerpos y nuestro sistema inmunológico queda preparado para neutralizar y destruir el virus cuando entremos en contacto con él.

 

Como el ARNm es una molécula muy inestable, los fabricantes de las vacunas candidatas han recurrido a la nanotecnología para darle estabilidad. El ARNm va encapsulado en nanolípidos (cada farmacéutica es propietaria de una estructura específica de molécula).

 

Estas nanogotículas de “aceite” transportan el ARNm primero por la sangre y después hasta el interior de las células.

 

Para darle una estabilidad adicional, el ARNm de las vacunas candidatas no es exactamente el del virus, sino que ha sido modificado introduciéndole una alteración química no natural que le confiere mayor resistencia molecular.

 

Esta combinación de nanolípidos portadores del ARNm y molécula de ARNm alterada químicamente es tan estable que se ha demostrado que el ARNm de las vacunas candidatas abandona el deltoides y viaja por el torrente sanguíneo fácilmente, permaneciendo en el cuerpo durante días, incluso meses.

 

Los nanolípidos pueden traspasar fácilmente endotelios de casi todos órganos. Por lo que se puede acabar produciendo la proteína de la espícula donde no se deseaba, por ejemplo, en el miocardio.

 

Se ha demostrado que tan sólo 48 horas después de recibir la vacuna los nanolípidos se acumulan en muchos órganos como el hígado, corazón, testículos y los ovarios.

 

La transcripción inversa es un proceso por el cual el ARNm se transcribe inversamente en ADN. Existe un mecanismo que realiza esa función, que es contraria al ciclo normal ADN –> ARNm.

 

En vez de copiar el ADN a ARNm en una fotocopia en “papel de fumar” poco duradera, hace lo contrario: la información efímeramente del ARNm se retro-transcribe en ADN dentro del núcleo. Como una fotocopiadora que al introducirle fotocopias nos devolviera el libro encuadernado.

 

Este mecanismo retro-transcriptor se encuentra en una familia específica de virus llamada Retrovirus y en nuestro genoma hay múltiples inserciones de estos virus y otros elementos llamados transposones dentro de los cuales el más abundante es el llamado LINE-1. Normalmente, los LINE-1 están inactivados en las células. Pero si se activa puede producir la transcripción inversa dentro del núcleo y un alto grado de mutabilidad. El ADN así producido podría integrarse en el genoma, alterándolo de forma permanente.

 

Si el genoma de un óvulo o esperma es modificado de manera permanente mediante inserción de un gen extraño y si este óvulo o esperma termina convirtiéndose en un ser humano, su alteración genética quimérica se transmitirá de generación en generación y permanecerá en la raza humana por un período variable de tiempo.

 

La modificación genética del ADN mediante transcripción inversa de ARNm podría producirse en zonas del genoma inactivas, las que no se leen, o en zonas del genoma activas, que son las que se leen para producir proteínas.

 

Si la inserción genética se produce en zonas del genoma activas, la célula producirá la proteína de la espícula permanentemente. Si la inserción ocurre en zonas inactivas del genoma, la célula no sufrirá ningún cambio significativo. Incluso, la inserción puede ser en medio de un gen, lo que causaría una mutación en la célula cuyos efectos varían en dependencia de la función e importancia de ese gen dentro de la célula.

 

El principal riesgo de la retro-transcripción y la eventual inserción de un gen extraño en el genoma es que ocurra en células germinales, en óvulos o células madre de espermatozoides.

 

Si la eventual alteración genética se produce en zonas activas del genoma de un óvulo y si este óvulo es fecundado, las células del embrión producirán la proteína de la espícula continuamente y, dada la toxicidad de esta proteína, el feto mute o muy probablemente muera.

 

Si la eventual alteración genética ocurre en zonas inactivas del genoma del óvulo y este es fecundado, el embrión crecerá y el niño nacerá sin problemas. Pero el individuo será portador en todas sus células de esa alteración quimérica.

 

En cada generación, por recombinación genética de los genes de la madre y del padre, esos genes que estaban en zonas inactivas podrían eventualmente activarse, de modo que una persona quimérica pero perfectamente sana podría tener hijos o nietos no sanos.

 

Los fabricantes de las vacunas candidatas de ARNm aseguraron que no existía riesgo de transcripción inversa en ningún caso. Mintieron. Sencillamente no realizaron estudio alguno de ese riesgo a medio/largo plazo. Lo ético habría sido decir: puede existir ese riesgo, pero no lo hemos valorado.

 

La Universidad de Lund, Malmö, Suecia, en un estudio financiado por el gobierno Sueco, ha presentado pruebas de que el ARNm de Comirnaty (BioNTech-Pfizer) es capaz de entrar en las células del hígado y transcribirse inversamente en ADN 6 horas después de la exposición a la vacuna candidata.

 

Los investigadores no estudiaron si el ADN resultante puede llegar a insertarse en el genoma y modificarlo permanentemente. Tampoco afirman que esa transcripción ocurra in vivo, porque la han descrito solo in vitro, en células del hígado cancerígenas que son las que se cultivan. Pero lo que han demostrado es que la transcripción inversa de ARNm a ADN puede ocurrir y de hecho ocurre en esas células hepáticas [1].

 

Regresando a la transcripción inversa. LINE-1 puede actuar sobre su propio ARNm (mecanismo CIS) o sobre otro ARNm extraño, retro-transcribiéndolo a ADN dentro del núcleo e integrándolo en el genoma (mecanismo TRANS).

 

La expresión de LINE-1 está muy regulada y en casi todas las células está desactivado. Pero LINE-1 está activo en las células germinales (óvulos y espermatozoides), en las células embrionarias, en las neuronas, en los linfocitos y en las células cancerígenas.

 

Por tanto, la transcripción inversa de un ARNm extraño tendría más probabilidades de ocurrir en los ovarios, embriones, neuronas, linfocitos y células cancerígenas.

 

No existe ningún estudio sobre el riesgo de transcripción inversa del ARNm de las vacunas candidatas contra el SARS-CoV-2. Por el contrario, sí se ha demostrado que ese riesgo existe tanto con ARNm de los virus naturales como con ARNm sintéticos.

 

Varios virus naturales de ARNm pueden retro-transcribirse y modificar el genoma. Se ha descrito que esto ocurre también con el virus natural del SARS-CoV-2. Se encontraron genomas quiméricos en algunas células somáticas de pacientes infectados por la COVID-19 [2].

 

Pero el riesgo de retro-transcripción de ARNm de virus naturales es distinto que el de ARNm sintéticos. Primero porque las células infectadas por virus ARNm suelen acabar muriendo o deteriorándose mucho. Y segundo porque la infección por virus ARNm normalmente no ocurre en óvulos.

 

Si los óvulos son infectados, morirán o se deteriorarán tanto que no serán viables. Por ello, es altamente improbable la transcripción inversa y el riesgo de modificación quimérica del genoma humano debido a la modificación de los óvulos por infección de un virus ARNm natural.

 

Por el contrario, a la vista de cómo viaja el ARNm de las vacunas candidatas en el interior de los nanolípidos y que estos quedan depositados en ciertos órganos como los ovarios, no sería tan improbable que la retro-transcripción del ARNm de las vacunas candidatas pudiera ocurrir dentro de los óvulos.

 

Desde la primera publicación en 2021 de un artículo sobre este riesgo, los fact-checkers se han apresurado a negar la posibilidad de la retro-transcripción y el riesgo de modificación génica [3].

 

"Esta es una de las cosas buenas de esta pandemia, que los dioses han bajado a la tierra y ya no tenemos que preguntarnos, como Pilatos, ¿qué es la verdad?. Los fact-checkers han bajado de los cielos y ahora viven entre nosotros."

 


"Como cualquier dios que se precie nosotros no podemos ver a los fact-checkers ni sabemos quiénes son, pero escriben textos clarísimos y reveladores de la verdad, aunque siempre sin firmar. La humanidad, la ciencia y la verdad por fin están a salvo gracias a ellos."

 

Por a acabar, sorprende que en los documentos de las pruebas clínicas de Pfizer se especifica que los participantes masculinos en dichas pruebas debían comprometerse a abstenerse de tener relaciones sexuales o a utilizar preservativos, porque según menciona el propio Pfizer:

 

“No se ha evaluado el potencial de Comirnaty para causar carcinogenicidad, genotoxicidad o deterioro de la fertilidad masculina”.

 

Las mujeres no debían estar embarazadas y debían comprometerse a usar anticonceptivos aceptables durante un mínimo de 28 días después de la vacunación [4].

 

En resumen, faltan datos sobre seguridad de largo plazo. El perfil de seguridad se estableció con base en ensayos clínicos de muy corto plazo. Ya se han empezado a reportar efectos adversos que no aparecieron en estos ensayos como pericarditis, arritmia, trombosis profunda, embolismo pulmonar, infarto al miocardio, hemorragia intracranial, trombocitopenia, entre otros.


Lo anterior refleja que el perfil de seguridad que se pensaba que tenían estas vacunas candidatas de ARNm cuando fueron autorizadas de uso de emergencia (EUA, por sus siglas en inglés) no es el esperado o deseado.

 

Escrito basado en el seminario, sobre el mecanismo de retro-transcripción del ARNm-vacunal y su entrada al núcleo y discusión sobre las implicaciones de estos hallazgos, impartido por Karina Acevedo Whitehouse, PhD.


Referencias

[1] Aldén, M., Olofsson Falla, F., Yang, D., Barghouth, M., Luan, C., Rasmussen, M., & De Marinis, Y. (2022). Intracellular reverse transcription of Pfizer BioNTech COVID-19 mRNA vaccine BNT162b2 in vitro in human liver cell line. Current Issues in Molecular Biology, 44(3), 1115-1126. doi: 10.3390/cimb44030073

[2] https://youtu.be/LdXx4fnzm-M

[3] https://www.genengnews.com/topics/translational-medicine/eminent-mit-scientists-defend-controversial-sars-cov-2-genome-integration-results/

[4] https://www.fda.gov/media/151707/download 

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